¿Somos lo que comemos?

Si tú todo el día estás comiendo productos muy refinados, precocinados, con muchos aditivos… tu nivel de energía, tu nivel de salud, el cómo estarán tus células no tendrá nada que ver con cómo estaría si comes comida ecológica, productos frescos más que cocidos y una dieta sana y variada. Solamente a nivel energético se nota muchísimo, hay otra disposición corporal. ¿Y el carácter de la persona, afecta a la alimentación?

Cuando decimos “somos” no es tanto un término absoluto de identidad sino de cómo está la disposición de la persona en ese momento. Está muy ligado.

Si comes de una forma ordenada, sana, disfrutando de la comida… tendrás una vida más ordenada y tranquila, disfrutando de la vida.

Si vas por el mundo engullendo, comiendo fast food, sin darte el espacio a disfrutar de las cosas… Tendrás ese tipo de vida.

Es muy importante la nutrición, juega un papel importantísimo. No tanto en el qué sino en el cómo. ¿Somos conscientes de nuestros hábitos nutricionales?

 

La influencia del carácter de la persona en su nutrición

 

El carácter de una persona lo que condiciona de alguna forma es la forma de relación con el hábito de la nutrición en muchos casos.

Nos encontramos con que caracteres más introvertidos con dificultad de contacto, cuya idea loca es “no necesitar casi nada”, son caracteres que necesitan comer mucho menos. Pero caracteres que se relacionan teniendo la comida como placer, tienen la tendencia clara a disfrutar mucho más comiendo y por lo tanto es mucho más fácil que tengan como hobby por descontado el comer.

Si además hay otro tipo de factores añadidos, puede haber sobrepeso, ya que la comida muchas veces se convierte en una vía de escape de los problemas en muchos planos de la vida de la persona.

Por lo tanto, podríamos decir que el carácter condiciona en gran medida la relación que tenemos con la comida, no tanto lo que comemos sino la relación que tenemos con el cómo comemos.